El paso de una dieta a base de harinas a una dieta natural

Anímate y cambia hoy…. observarás cómo mejoran, entre otros, la salud, el pelo, el apetito, las heces y la piel de tu perro o gato.

Gestiona la transición

El cambio o transición a una dieta natural cruda puede llevarse a cabo, en muchos casos, de un día al otro.

Para eso puedes mantener a tu perro durante unas 12 horas en ayunas para que se vacíe su tracto intestinal. A continuación puedes empezar a darle nuestras recetas o menús Iniciación de pollo o res cuya carne es ligera, fácil de digerir.  Un poco de kéfir, yogúr natural o un suplemento pre- y probiótico puede ayudar con el cambio de dieta y para reestablecer la flora intestinal. Es recomendable evitar los huesos enteros durante los primeros 4 semanas. Varias tomas pequeñas distribuidas a lo largo del día durante los primeros días también ayudarán a su sistema digestivo y pancreático.

Alternativamente, sobre todo en el caso de perros con estómagos sensibles o perros senior, puede hacer falta cambiar de dieta gradualmente. Para eso, puedes introducir la dieta natural cruda a lo largo de 7 a 14 días dividiendo la ración diaria en dos tomas del 50% de comida anterior y 50% de la nueva dieta, siempre en tomas separadas y alternando con 8 – 12 horas entre tomas.

En los casos de alta sensibilidad, al principio puede ser interesante una ligera cocción de los menús (no más de 3 minutos al sartén o a la plancha; y, no más de 30 segundos en el microondas).

Cambios en las heces de tu perro

En algunos casos y durante los primeros días de la transición las heces de tu perro pueden mostrar un cambio y presentarse más blandas. Muestra que la flora intestinal de los perros se está acostumbrando a las bacterias saludables, naturales y esenciales incluidas en una dieta cruda. En caso de diarrea prolongada y realmente aguada, por favor pide consejo a un veterinario ya que esto puede ser síntoma de una enfermedad y no causa de la transición alimenticia.

La observación general y los comentarios que hemos oído de nuestros clientes que han cambiado a una alimentación con dieta cruda es que su mascota tendrá menos heces, más secas, menos olorosas, más sólidas y fáciles de recoger, especialmente si la dieta cruda va acompañada con una cantidad apropiada de huesos carnosos crudos. Las heces más consistentes pueden incluso mejorar los problemas de las glándulas anales ya que permiten a las glándulas anales vaciarse de manera natural.

Cuando tu cachorro tiene menos de 8 semanas

Si lo permite la madre, es bueno que los cachorros puedan tomar la leche materna hasta las 9 semanas de edad. Aún siendo así, a partir de las 4 semanas de edad (o cuando empiezan a mostrar interés por la comida de la madre) pueden introducirse paulatinamente en la dieta natural. No es necesario pasar por el pienso / balanceado, es más, si lo puedes evitar, mejor.

Empezarías por servirle 2 veces al día un puré de avena con miel, y un poquito de leche de cabra. 

A partir de la 5ª semana puedes presentarle sus primeras raciones de carne picada (pollo, pavo), si quieres mezcladas con nuestro menú de Iniciación de pollo.

Es importante no mezclar el puré de avena y leche de cabra con la carne.

Cuanto más joven sea el cachorro más frecuente deberías alimentarlo al día, idealmente dividiendo la ración diaria en 5 – 6 porciones al día. 

Cuando tu cachorro tiene 8 semanas de edad

Si adquieres tu cachorro con 8 o 10 semanas es importante que sepas con qué comida se ha estado alimentando las últimas 2-4 semanas. En caso de que haya sido con /balaceado/bolas/pienso, es recomendable que la transición a su dieta natural sea paulatina. Al principio reemplaza 1 de las 5 – 6 porciones de balanceado/bolas / pienso al día por nuestro alimento completo fresco Receta Inicial de Pollo. Después de un par de días reemplaza 2 de las 5 – 6 porciones al día por el menú completo y así hasta que tu cachorro se alimente 100% a base de su dieta natural, biológicamente apropiada.

Hasta los 5 meses de edad tu cachorro tiene una necesidad elevada de calcio. Por ello, recomendamos servir 2 veces a la semana huesos carnosos crudos para cachorros, como los Cuellos de pollo.

Alternativamente, si prefieres algo picado puedes optar por nuestro Picado de Carcasa de Pollo.  

Hasta los 4 meses de edad, sobre todo si sospechas de un sistema inmunitario flojo, es recomendable hervir toda su comida natural, por ejemplo salteándola sin aceite pero con un poquito de agua. A partir de los 4 meses puedes empezar a servirle raciones cada vez más en crudo. No mezcles comida cruda y pienso en una misma comida pues esto puede alterar el sistema digestivo de tu cachorro. Idealmente, mientras tu perro sea un cachorro te enfocas en solo un tipo de dieta.

Poco a poco (como mucho cada dos semanas un nuevo ingrediente) puedes añadir hasta 2 veces a la semana nuestras Recetas de Ternera & Pollo, Res & Pollo, Vísceras de Pollo, Pollo ó Res Premium.

También puedes ir incluyendo otros de nuestros menús completos frescos, siempre con cuidado y dejándole tiempo para acostumbrarse a la creciente variedad.

A partir de los 5 meses de edad ya no hará falta añadir una ración extra de huesos carnosos a nuestras recetas, pero puedes seguir dando una variedad de ellas para que las proteínas en su dieta tengan variedad.

La transición en los perros mayores

Se puede cambiar la dieta a todos los perros y de cualquier edad, también a los abuelitos de la casa. Con la edad su cuerpo sufre algunas transformaciones. El poder olfativo disminuye y esto influye en las ganas de comer. Si la comida no huele mucho, tal vez al perro no le apetezca comerlo. En esos casos, como hemos comentado, se puede hacer la comida a la plancha o añadir algo de caldo de carne por encima. Si aún así le cuesta, puedes dividirle su ración en dos y dar por la mañana su comida anterior y por la noche la nueva comida. Asimismo, es de esperar que su sistema digestivo, un poco más lento, necesite tiempo para digerir todo.

 

Para ellos, deberemos bajar la cantidad de comida, ya que su actividad y metabolismo se reduce y no necesita tantas calorías. También es recomendable darle todo triturado, porque muchos perros mayores tienen problemas con los dientes y no pueden morder muy bien. Si tu perrito no tiene problemas, puedes darle huesos para roer si le gustan.

 

Son muchos los dueños que se han asombrado de los cambios que una dieta natural cruda ha producido en los ancianitos. Su calidad de vida se ve mejorada de forma radical y a menudo pueden disfrutar de una segunda juventud.

El cambio a la alimentación natural en los gatos

Todos los que tenemos felinos, sabemos que la mayoría de los gatos son un poco tiquismiquis con su comida. esto hace que, al contrario que con los perros, cambiar a un gato pueda ser un verdadero reto. Pero, si los gatos en la naturaleza comen presas vivas, ¿que ha pasado?
Los piensos y latas suelen llevar muchos saborizantes para ser atractivos, lo que es para nuestros minitigres casi como una droga. Esto hace que los gatos adoren muchas veces la comida que menos les conviene (excepto quizás los gatos que tienen acceso al jardín y que, por tanto, seguro que ya están cazando y probando algo de carne fresca). Muchas veces el mecanismo es influido por nosotros: les damos una comida, la rechazan y no se la volvemos a dar, hasta que finalmente acaban comiendo un tipo de una marca concreta volviéndose adictos. Por ello, la variedad será una consigna en este nuevo camino.
El primer paso puede ser intentar tentarle con un trocito de pollo o pavo desmenuzado. ¿Cómo reacciona,? ¿le gusta? Si le va bien, le puedes dar una vez por semana su comida diaria en crudo y posteriormente empezar a variar las fuentes de proteínas. Poco a poco subes la cantidad de comida natural cruda a dos o tres veces por semana. Si tu gato no está interesado y su dieta principal es el pienso, tal vez sea más fácil cambiarle primero del pienso a una buena alimentación húmeda y de ahí a la dieta cruda.
Para aplicar los cambios es importante saber que no nos ayuda dejarle siempre la comida a su disposición. Esto implica que el camino empieza con la proporción de tres tomas diarias que dejaremos unos 15 a 30 minutos para que el gatito pueda comer, después lo retiraremos y conservaremos. Así conseguimos que coma con hambre y sea más probable que deguste nuevos alimentos. Otra manera de conseguirlo es romper los trozos de pienso en migas y pulverizarlo encima de la nueva comida, así se aplica el olor y el gusto para atraer al gato. Si el gato no tiene nada de ganas de probarlo, hay un truquito: le pones un poco de comida en su pelo. Los gatos siempre se limpian y no aguantan suciedad en su cuerpo, por lo que se lo va a comer y, cuando lo han probado, tal vez la próxima vez lo coman mejor (este truco funciona también con medicamentos).
Si tienes a tu tigre a base de latas, puedes hacer el cambio directamente a la dieta BARF. Como los perros, puedes ayudarte cocinando los componentes al principio, a la plancha o poniendo un poquito de levadura de cerveza encima de la carne. Lo importante es que empieces y lo pruebes con confianza y paciencia. Ahí van algunos trucos más para seducir a tu felino a probar algo nuevo:
  1. Si le gusta jugar, puedes poner un trocito de carne en un cuerda y jugar con él, en algún momento va a morder su “presa” y tal vez comerla. Al menos lo entretienes y le das curiosidad.
  2. Al gusto de atún en lata casi ningún gato se puede resistir, ponle un poco encima de la carne o mézclalo.
  3. Incrementa progresivamente la comida cruda en la comida húmeda, primero 5%, después 10% etc.
  4. No te preocupes si el gatito rechaza la comida, que el día anterior ha comido, damos un paso atrás y lo probamos otra vez.
  5. Todo lo que te imagines, lo puedes probar, lo único que nunca deberías hacer, es dejar tu gato más de 24 horas sin comer. Nuestros gatos desarrollan muy rápidamente lipidosis hepática, que puede ser mortal. Así, es mejor no forzarle y empezar de nuevo tantas veces como sea necesario.
Si todo esto no funciona durante un período de tiempo, entonces podemos dejarlo una temporada y retomarlo en otro momento, siempre de manera natural y fluída. En el mundo de los gatos todo es posible, así date tiempo y alégrate de todos los pasos que das en dirección a una alimentación natural.

La transición de los gatitos

Mucho más fácil es cambiar a los gatitos a una dieta natural, aún no han desarrollado un gusto especifico y comen casi todo que les ponemos. Puedes probar a cambiarle a tu gatito de golpe, si va bien, mejor para todos. Si no lo quiere comer, prueba la transición como para gatos adultos. Lo especial de los gatitos es que tienen que tener tanta comida como quieran. Puede ser mucha, pero la necesitan para crecer sanos, deberías darles hasta 5-7 veces por día en raciones pequeñas.
 

 ¿Qué cambios podemos esperar durante la transición?

 

Durante las primeras semanas podrás observar algunos cambios, tanto en perros como en gatos, como que beben mucho menos, debido a que la carne cruda lleva una cantidad grande de agua que calma la sed. El segundo cambio que vas a ver es en sus heces. Al principio es bastante normal que tengan algo de diarrea por el cambio del clima intestinal. Mientras coma normal y su actitud sea como siempre, no hay nada de que preocuparse. Más adelante, sus heces pueden ser mucho menos voluminosas y mas secas, también esto es normal. Dada la biodiversidad de la nueva alimentación, pueden sacar más provecho de la carne y  digerir todo mucho mejor.